|
Hoy:
Sentado en bancas del hoy, Observo las de ayer, Recorro cada instancia, Vientos de riqueza soplan, Es tu nombre en el aire, Es tu imagen en el cielo.
Hoy recorro senderos otoñales, El aire sabe a vainilla, Algo ha cambiado en mi, Es que, es cierto, soy otro, Todo cambio cuando te conocí.
Abrigo mis sueños Con ilusiones tuyas, Ahí estas rozagante, intacta, Me das tu amor, Y un diluvio de cariño, Hidrata los campos de mi amor.
Abrazo con fuerza cada suspiro, Como si solo te pertenecieran, Y tus palabras me toman, Me embriagan, me hacen adicto, Besan mis oídos con dulzura, Y me entrego sin resistirme, A la delicia de tus versos, Porque cada oración tuya, Es un poema a mi corazón.
Hoy, mi vida crea líneas para el alma, Impulsadas por este grandioso amor, Amor que hoy día es enteramente tuyo, Cada letra es tuya, cada párrafo es tuyo, Ideas de mi mente, la pluma: mi corazón.
Fui una vez preso de la ignorancia, Creía el amor como una farsa, Y como un Milagro llegaste a mi vida, Me diste facultades casi olvidadas, Ampliaste mis horizontes, Me das amor, me das cariño, Rompiste mi capullo que me guardaba De la tormenta de un desamor.
Hoy estoy sentado en una banca con tu nombre, Soplan aires de alegría, La luz de tus ojos me abriga, Oigo brisas como cantos, son tus voces, Y si al mirar al cielo, y veo tu rostro, Es porque te amo, es porque en mi vida te quiero, Es porque de vos estoy enamorado.
Diego A. Campagnoli
|
|
|
|